CURSOS DE ESQUí ALPINO: ESQUIAR EN BACHES |
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El esquí de baches |
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| El esquí de baches es, en general, poco apreciado por los aficionados del esquí y reconocido unánimamente como una disciplina de difícil acceso. Es cierto que para poder controlar el esquí de baches es necesario disponer de una buena capacidad técnica y física. Practicar el esquí de baches es, sin embargo, una verdadera escuela para el esquiador, ya que le permite trabajar de forma eficaz las bases técnicas más importantes, en particular la flexión-extensión y le permite igualmente desarrollar sus capacidades musculares. |
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La posición a adoptar en los baches |
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| El busto debe estar recto, ligeramente inclinado hacia delante con respesto al plano de la pendiente. La cabeza alta y la mirada hacia el frente, permitiéndole anticipar la trayectoria. Los brazos deben estar en posición avanzada dispuestos a clavar los bastones. Las rodillas deben estar muy flexionadas, para amortiguar el relieve accidentado del terreno. Las tibias se van a apoyar de forma marcada sobre la lengueta de sus botas. |
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 La posición en el esquí de baches |
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Método para principiantes |
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Nuestro objetivo consistirá en utilizar la cima de los baches para girar más fácilmente.
Utilice la posición de base, con las rodillas muy flexionadas. Estas van a jugar un papel esencial, ya que serán ellas las que amortiguarán los baches, elevándose tal y como lo hace un amortiguador. Esta capacidad de amortiguar el relieve de un terreno accidentado exige tener una buena condición muscular y debe trabajarse. El busto debe permacener recto, deberíamos mover únicamente las piernas. |
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Ejercicio 1 Esquiando en dirección perpendicular a la línea de pendiente, a través de un campo de baches, con las rodillas muy flexionadas, habitúese a amortiguar los accidentes del terreno dejando remontar sus rodillas (flexión-extensión) y manteniendo su busto lo más firme posible. Realice este ejercicio muchas veces, aumentando progresivamente la velocidad y eligiendo pendientes cada vez más fuertes. |
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Al final de un trayecto perpendicular a la pendiente, elija un bache lo suficientemente ancho y redondeado. Clave su bastón en su cima, y deje que sus rodillas remonten (flexión) mientras sus esquís superan el obstáculo. Una vez que estén en la cima del bache, usted no tendrá ninguna dificultad en hacerlos girar sin olvidar tomar apoyo en el esquí exterior adoptando una toma de canto. Complete el viraje descendiendo el bache, estirándose para mantener el contacto con la nieve y continúe en dirección perpendicular a la pendiente.
Rápidamente, reduzca la longitud de sus trayectos atravesando la pendiente para encadenar los virajes. |
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Método para esquiades expertos |
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Cuando vamos muy rápido y deseamos descender siguiendo la línea de la pendiente, el desafío consiste en guardar un contacto esquí-nieve perfecto. Por consiguiente, antes de buscar la cima de los baches, el esquiador preferirá pasar entre ellos o cerca de ellos eligiendo cuidadosamente su trayectoria para reducir al mínimo el relieve.
Como en nieve polvo, la posición es agrupada. El busto se inclina ligeramente hacia delante, moviéndose poco, y cara a la pendiente; sólo las piernas realizarán un extraordinario trabajo de amortiguación y de conducción del viraje. Las rodillas deben moverse con facilidad, estar en posición avanzada y podrán remontar muy alto (al nivel del pecho) en la fase de flexión. |
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Desarrollo Clave su bastón sobre el próximo bache, lo suficientemente lejos. A continuación, dirija sus esquís para colocarlos sobre la pendiente del lado ascendente del bache. Sus piernas, en posición avanzada, se flexionarán para absorber la velocidad. Durante esta fase de compresión, apóyese con firmeza en su bastón.
Cuando supere el bache, sus esquís se aligerarán y volverán de forma natural al eje formado por su busto y la pendiente. Su velocidad va a aumentar rápidamente. Reequilibrese avanzando su busto y prepárese para el siguiente viraje. |
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Consejos |
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Las desaceleraciones son muy fuertes, incluso brutales en el esquí de baches. Las piernas se sitúan delante del busto con el fin de evitar cualquier desequilibrio hacia delante. Sin embargo, no debería esquiar apoyándose sobre sus talones y en desequilibrio trasero. Piense en mantener un apoyo repartido equitativamente sobre la suela de sus botas y en avanzar sus esquís a medida que la velocidad aumenta.
El clavado del bastón es esencial. Debe ser clavado a una cierta distancia y con suficiente anticipación en el próximo bache. El apoyo sobre éste debe ser firme, en especial, durante la fase de compresión. Los brazos estarán siempre hacia delante, anticipando el clavado del bastón.
La mirada debe estar fijada hacia el frente y a lo lejos, permitiendo al esquiador elegir su recorrido y anticipar los siguientes virajes.
La velocidad debe controlarse durante la fase de compresión contra el lado ascendente del bache. Las piernas, al doblarse, absorberán una parte de la energía cinética del esquiador. Los esquís
en contacto con la pendiente del siguiente bache pueden soportar una presión importante, sin riesgo a derrapar. |
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