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Las cualidades y características mecánicas de un esquí |
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| Las prestaciones de un esquí dependerán de su capacidad a controlar las fuerzas que el esquiador ejerce sobre el terreno. Este artículo analiza las principales cualidades de un esquí y las características mecánicas o físicas que permiten conseguirlas... |
| Es evidente que el esquí se ve sometido a tensiones dinámicas muy importantes (foto tomada durante los test de esquí pro de EsquiLand.com 2011) |
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El agarre |
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El agarre permite al esquí, no derrapar cuando es sometido a una presión lateral al atravesar la línea de máxima pendiente, o en viraje, particularmente en nieve dura.
Las cualidades de agarre de un esquí dependen de la eficacia de los cantos (grado y ángulo del afilado) y de la sujeción de estos últimos a la nieve. Este ángulo debe optimizarse, es decir debe ser el mejor posible para evitar el derrape del esquí. La rigidez en torsión del esquí (o resistencia a la torsión) juega aquí un papel fundamental, ya que si el esquí, sometido a fuertes tensiones mecánicas se tuerce (como una hélice), el ángulo de ataque de los cantos será variable en función del emplazamiento del perfil de éste. Si bien este ángulo ne puede seguir siendo óptimo a lo largo del esquí, la capacidad del canto a contrarrestar las fuerzas transversales se ve afectada y el esquí derrapa... Además, es importante que la presión ejercida sobre la nieve sea homogénea a lo largo del perfil (decimos que el flex -distribución longitudinal de la flexibilidad- esté bien repartido). Si por ejemplo se encuentra rígido en la parte trasera y flexible en la parte delantera, será la parte trasera la que va a soportar los grandes esfuerzos. El esquí estará desequilibrado, y tendrá un agarre de baja calidad. |
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La estabilidad |
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La estabilidad del esquí es su capacidad para mantener su trayectoria sin vibraciones ni ondulaciones, particularmente a gran velocidad y en terrenos irregulares.
Está influenciada por la longitud del esquí (cuanto más largo es el esquí, mayor será su estabilidad), el dibujo de la espátula y de la parte delantera del esquí, y el flex, en particular de la parte delantera. Por ejemplo, los esquís flexibles, especialmente en la parte delantera con una espátula con un buen dibujo (características destinadas a potenciar la iniciación y la conducción de virajes en los esquís para principiantes) se ven penalizados desde el punto de vista de la estabilidad. |
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El desencadenamiento |
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| Ciertos esquís se ponen en giro muy fácilmente, otros requieren más dominio técnico e incluso físico. La facilidad del esquí a colocarse en viraje está fuertemente influenciada por el diseño de la espátula y de la parte delantera del esquí. Una espátula larga y un flex importante facilita el inicio del viraje, a menudo en detrimento de la estabilidad (ver más arriba). |
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Radio del viraje |
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Radio del viraje El radio de viraje teórico ("radius") es una variable que se expresa en metros y que corresponde al radio de la circunferencia que haría el esquí si aplicáramos una fuerza suficiente como para presionar los cantos contra la nieve, en condiciones físicas ideales (sin derrapar, etc...). En la práctica, el radio de viraje real de un esquí es más reducido, ya que las fuerzas ejercidas sobre el esquí (peso del esquiador, fuerza centrífuga) son más importantes. El esquí está por tanto más curvado. Además, el esquí puede derrapar ligeramente incluso en virajes cortos, disminuyendo de esta forma el radio de viraje.
El radio de la curva teórica se indica en la mayoría de los esquís, y permite comparar la capacidad de los esquís a realizar giros más o menos cortos. Bien entendido cuanto más pequeño sea el radio, más propensión tendrá el esquí a girar más o menos corto. Los valores de los esquís destinados al gran público van de 10 m (parabólico para niños) a 30 m (esquí de gigante). Ciertos esquís de competición (super gigante) van más allá. |
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Comportamiento en conducción de curva (virajes cortados) El comportamiento en conducción de curva es la capacidad del esquí a seguir una curva regular sin esfuerzo excesivo por parte del esquiador, sin ondulación ni derrape, en todo tipo de nieve. Este criterio está a menudo relacionado con las capacidades de agarre y estabilidad del esquí. Para que un esquí tenga un buen comportamiento hace falta que el esquí se pueda deformar de manera homogénea en sentido longitudinal, al aplicar una presión continua y un ángulo óptimo en una gran parte longitudinal del canto.
Un esquí en curva está sometido a fuerzas muy importantes que llevan a una deformación importante del esquí. Una parte de esta deformación se busca para "arquear" el esquí, y le permite trazar su curva sin derrapar (ver el curso de virajes cortos). Desgraciadamente, las otras deformaciones (particularmente en torsión) son nefastas, ya que perjudican a la calidad del apoyo del canto sobre la nieve.
El diseño de un esquí, en particular de las líneas de los bordes (la forma de cuerpo de avispa más o menos pronunciada) y el flex (importancia y repartición elástica), así como la rigidez bajo torsión son esenciales para definir las características de un esquí en curva. |
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Aptitud al derrape La aptitud del esquí al derrape es importante. En primer lugar, el derrape es la única solución que permite a los principiantes girar, frenar y pararse. Para el esquiador experimentado, que girará principalmente cortando sus virajes (ver los cursos de esquí de EsquiLand.com), el derrape sigue teniendo su interés. Permite frenar fácilmente, descender una pendiente abrupta con un carga (esquí, niños, estacas, etc...), e igualmente girar "fácilmente" utilizando menos energía muscular que la necesaria para cortar los virajes. En consecuencia la aptitud al derrape es una cualidad esencial en un esquí para principiantes, y una calidad deseada en un esquí de mejores prestaciones en el que busquemos comodidad y polivalencia. La repartición del flex (flexibilidad longitudinal del esquí) y en particular, de la flexibilidad del talón del esquí y de los ángulos de afilado de los cantos son criterios que determinarán la capacidad de un esquí a derrapar...
Nos podemos dar cuenta de que las cualidades deseadas en derrape (el esquí "flota" en la superficie de la nieve) son opuestas a las que se buscan en viraje cortado (el esquí se curva, y "se agarra"), de ahí la dificultad para conseguir el esquí ideal, bueno para cualquier situación. |
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Sustentación en nieve polvo En nieve polvo, el esquí debe sustentarse, y encontrar un apoyo apropiado en terreno blando, respondiendo mal a las fuerzas ejercidas. La capacidad de sujeción de un esquí facilita considerablemente el trabajo del esquiador, y limita su esfuerzo físico.
La sujeción del esquí viene determinada por la superficie de la suela (y por tanto por la longitud del esquí), el diseño de la espátula y de la parte delantera del esquí y de su forma. La curvatura del esquí es también un factor determinante en algunos productos destinados al freeride en condiciones de "profunda" curvatura inversa (la parte delantera toma la forma "arqueada" de un esquí náutico). |
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Para más información |
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Test de esquís PRO de EsquiLand.com Para más información no dude en consultar la evaluación de los profesionales en el test de esquís organizado por Esquiland.com |
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