Primeros pasos, modo de empleo |
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Niños y primeros pasos en la nieve: ¿cómo enseñarles a esquiar la primera vez? Por primera vez usted se dirige a disfrutar de la nieve con sus hijos pequeños... hum hum, una pequeña bola comienza a formarse en su estómago: ¿cómo hacerles adorar la nieve y el esquí? Nada más simple, ya que en todas las estaciones ¡los niños son los reyes! Demostración: |
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Antes de salir de viaje: |
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Un pequeño tour por la biblioteca, por internet o por la librería del barrio. Recopilará libros, cómics, álbumes con el fin de sumergirse en el universo envolvente de la nieve y del esquí. Las historias infantiles del lobo con el dulce nombre de Croktou que esquía por la primera vez o las aventuras de la familia de los Cerditos en los deportes de invierno. Su pequeño aprendiz se familiarizará, casi sin darse cuenta, con el vocabulario de montaña y de esquí. Conocedor del vocabulario, ¡él tendrá una mayor confianza en sí mismo! ¡A consumir sin moderación! Dese una vuelta por internet, échele un vistazo a la página web de la estación de su elección. Estarán encantados de enviarle folletos y trípticos, que le darán ganas de ya estar allí. Para consultar en familia: ¡ya se encuentra allí! |
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La vestimenta del pequeño esquiador: ¡todo lo que hay que saber! |
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Casco y máscara, ¡el dúo de choque! ¡Esquiar con casco, estas son las palabras clave! Nuestros peques no tienen más que una cabeza y ya nos resulta complicado hacerles entrar las reglas de gramática, ¡así que mejor será protegerla! ¿Y ustedes, padres esquiadores? Sí, ustedes, lo mejor es predicar con el ejemplo. Además, «esquiar con casco» es algo que debe hacerse a cualquier edad. Los materiales utilizados hacen que el casco sea tan ligero como una gorra y el look de «hormiga atómica» afortunadamente forma parte del pasado. Ventilados y ligeros, con almohadilla hipoalergénica, son ideales en condiciones de nieve, con viento o con buen tiempo. Para motivar a los peques, los fabricantes han concebido los cascos con autoadhesivos de estilo manga; sus pequeños deportistas podrán dar rienda suelta a su delirante imaginación. |
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| El tamaño del casco debe elegirse de forma adecuada, la (mala) idea de ponerse gorro bajo el caso para ganar una talla debe ser completamente olvidada y proscrita... a menos que quiera ver a su pequeño ¡sudando como un jugador sumo! Las gafas son las perfectas aliadas del caso: son como uña y carne. Los materiales modernos permiten un gran confort: evacuación del aliento, del sudor, tratamiento antirayado y una protección solar de alta gama. No olvide que los ojos de los niños son más sensibles a los rayos solares que los nuestros. Protejámoslos a fin de que puedan disfrutar al máximo de las montañas. La categoría 4, es por tanto indispensable, para las gafas. |
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Ropa adecuada para estar calentito. «La nieve, es fría, húmeda y moja...» A partir de esta constatación, salida de la boca de los peques, los fabricantes de material de esquí han elaborado cuidadosamente una vestimenta de pequeño esquiador infalible. El concepto es el mismo que en la ropa para adultos: el sistema de «3 capas» o la mejor forma de vestirse para estar simplemente cómodo, que nieve, que sople viento o que haga sol. La primera capa, la ropa interior técnica, le permite estar calentito y secarse rápidamente cuando después de una memorable batalla de bolas de nieve, el frío comienza a calarle. Suave y agradable a llevar puesta, esta capa es indispensable para los más peques. Para la segunda capa, nada de pull tricotado a mano, y arriba los polares que aseguran una evacuación de la transpiración y mantienen el calor, sea cual sea la temperatura exterior. En cuanto a la tercera capa, su objetivo será el de mantenerle lejos del contacto directo con la nieve... ahora bien, ¿chaqueta y pantalón de esquí o mejor una combinación de esquí? Para los más peques, la combinación ya ha probado su eficacia: no habrá problemas de tirantes y sólo tendrá una única cosa que ponerse por las mañanas, ¡génial! Para los más grandes, la elección se hará en función de sus gustos. Este año la tendencia es la ropa de color y los materiales high tech, como por ejemplo un corta nieves que evitará los copos insidiosos... |
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Calcetines y guantes para... estar aún más calentitos Pies pequeños, ¿calcetines pequeños? Nada de calcetines tejidos a mano, será necesario disponer de unos buenos calcetines técnicos, si no quiere experimentar la sensación de pies congelados o peor aún, la congelación. «Papá, ¿cuántos dedos tengo?» una buena decena, que hay que proteger del frío y de la humedad, tarea nada fácil. La solución de la manopla, es la más eficaz y la más práctica, ya que enfilamos todos los dedos de una vez y podemos frotarlos entre ellos para calentarlos. Si hace muchísimo frío, siempre puede ponerse unos guantes interiores de seda bajo la manopla, es la solución mágica.
Ya está, hemos equipado a nuestros peques. Estarán secos, calentitos y en seguridad, se sentirán a gusto para divertirse con la nieve y usted podrá ir a esquiar con toda tranquilidad. Llevar una ropa adaptada significa simplemente ¡menos cansancio y más horas de diversión! Las tiendas de deporte de la estación no tienen nada que envidiar a la «caverna de Alibaba y sus 40 pequeños esquiadores», de 0 (¡o casi!) a 102 años. ¡Será imposible no encontrar lo que busca! |
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El club de los cinco o el truco de la lista de cosas que hay verificar, para no olvidar nada |
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¿Tiene la mano sobre el pomo de la puerta para comenzar una día de esquí inolvidable? Atención, es el momento de hacer las verificaciones. Debe hacerse cinco preguntas y su tropa debe responder de forma audible y al unísono «OK», a menos que quieran ser expulsados del club. ¡Acción! 1. ¿Guantes? OK 2. ¿Casco y gafas? OK 3. ¿Forfait? OK 4. ¿Crema solar y pequeña merienda en el bolsillo? OK 5. ¿Esquís y bastones? OK (¡sí, sí, a veces se olvidan!) |
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Consejos de seguridad |
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Para la cara «No necesito crema, mamá, hoy no hay sol»; que haga buen tiempo o no, el ponerle la crema solar a sus hijos es obligatorio. La crema protege contra los rayos UV y también contra el frío que pela la piel. Por tanto, no hay que rendirse, no lo olvide y vuelva a poner crema solar a sus hijos a lo largo del día. La llamada del estómago La ropa de esquí está llena de bolsillos para llevar alguna cosilla para comer. Ya sea durante el curso de esquí o con usted, sus diablillos necesitarán recuperar la energía que han gastado esquiando como locos, caeyéndose, levantándose, y jugando. Todo ello, en el frío y la nieve. Así que comience la jornada con un buen desayuno completo y ponga en sus bolsillos alguna barrita de cereales. Hay que evitar: las galletas que se rompen, el chocolate que funde, los bollos que se aplastan... Añada también una pequeña botella de agua, (beber es tan importante como comer) y ya tendrá preparado a su pequeño para afrontar la jornada. En la comida, no escatime en aportes de glúcidos con pan, pasta y arroz, ni tampoco en vitaminas con frutas y verduras frescas. En cuanto a las piernas Cuanto más preparado esté su pequeño a afrontar los rigores del clima de montaña, mayores serán las posibilidades de éxito de su aprendizaje del esquí. Antes de salir, multiplique las salidas a los espacios libres y favorezca las actividades deportivas en familia. Salidas en bicicleta, caminatas en el bosque, piscina, ¡todo será bueno para que se encuentre en buena salud! |
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Deslizarse por la nieve, ¿a partir de qué edad? No hay edad mínima para disfrutar de ello. |
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| Para los menores de 3 años, hablaremos más bien del descubrimiento de la nieve y de deslizarse por ella, más que de un verdadero aprendizaje del esquí. Sin embargo, cada niño es diferente, y el suyo quizás sea un apasionado el esquí desde los 2 años. Hay que tener también en cuenta que la primera talla de botas de esquí es el 24, y que por debajo de este número, será necesario iniciar al bebé sobre patinetas. Pero bueno, cualquier cosa es buena para disfrutar de la sensación de deslizarse por la nieve: esquís, pequeños trineos o patinetas. Las guarderías de esquí acogen a los niños de 3 meses a 3 años. A partir de los 3 años, el niño puede lanzarse a la aventura del esquí. Los jardines de infancia son los lugares privilegiados para comenzar: todo está pensado para que el pequeño aprenda jugando, sin darse cuenta y con momentos de pausa, una merienda y líquidos para rehidratarse. |
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¿Incribirlo en un curso de esquí o iniciarlo usted mismo? Todo dependerá del niño en cuestión, pero generalmente nuestros peques se muestran menos caprichosos con un monitor que con sus padres. El aprendizaje será además más lúdico y rápido en compañía de amigos. Realice la experiencia, los resultados son impresionantes. A partir de los cinco años, todo irá muy rápido. A esta edad, controlan mejor sus movimientos y sus esquís. Los progresos se hacen poco a poco, pero de forma segura a lo largo de la semana. «De nada sirve correr, mejor hacer las cosas bien». Sólo les hace falta comprender el mecanismo para deslizarse, frenar, girar, y ¡ya pueden comenzar a esquiar!
Para los menores de 5 años, mejor será tomar cursos de media jornada. Para los más grandes, la jornada completa es posible siempre si están dispuestos a pasar todo el día sobre los esquís y a condición de que hagan una gran pausa para descansar. |
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Las trampas que hay que evitar para conseguir un buen aprendizaje |
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Ser demasiado exigente con su pequeño: para él, el esquí y la montaña son nuevos mundos a descubrir, además quizás sean fatigantes. Dar poca importancia al equipo: tener demasiado frío o calor hace que los peques no disfruten tanto de la nieve. Esquís muy largos o muy viejos: El material infantil, ha evolucionado enormemente. Sepa que el aprendizaje usando esquís recientes es infinitamente más fácil. Los niños al igual que los adultos son muy sensibles a la calidad del material. Botas demasiado pequeñas o demasiado grandes. Es imprescindible que se ajusten bien al pie del niño, si no correrá el risgo de ampollas y otros males, obstáculos para la progresión y el disfrute. Los calcetines de revés: ¡no se ría, es muy frecuente! |
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